| MENU PRINCIPAL SANIDAD DIVINA |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
¿Cómo puede usted distinguir lo que viene del diablo y lo que viene de Dios?
Si es usted un creyente nacido de nuevo y vive recta mente, Juan 10:10 es una guía exacta para conocer de dónde se originan las cosas que ocurren en su vida: "El ladrón [el diablo] no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido -dijo Jesús -para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia."
Todas las cosas que hacen que su vida sea abundante provienen de Dios. "Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del padre de las luces en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación" (Santiago 1:17).
Las cosas que roban, las que matan, las que destruyen... todas éstas vienen de Satanás. No obstante, como señala el apóstol Pablo: "Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" (2 Corintios 2:11). No solamente eso, sino que la palabra nos promete que no necesitamos temer nada que el diablo pueda hacernos, pues tenemos autoridad sobre él. Jesús dijo: "He aquí os doy potestad para hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará" (Lucas 10:19). Esa es la razón por la que se nos dice: "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Santiago 4:7).
En este capítulo deseo yo hablar acerca de cuatro de las muchas maquinaciones del diablo, las cuales él usa contra los creyentes para drenar su energía y destruir su eficiencia, no solamente en su trabajo a favor del evangelio, sino hasta en su vida diaria.
La depresión, el insomnio, el estrés y la indecisión son problemas comunes y corrientes, pero algunos de ellos pueden robarle su alegría, fortaleza y vigor. Como cristianos, ¡no tenemos por qué tolerar esa situación! No ignoramos las maquinaciones del diablo; por tanto, aprendamos a resistirlo y a hacerlo huir.
Como triunfar sobre la depresión
Al lidiar con la depresión, o con cualquier otra cosa que venga del diablo, cite valientemente la Palabra de Dios cuando se enfrente a Satanás, tal como lo hizo Jesús. La Palabra es el arma más eficaz del creyente en su lucha contra el enemigo de las almas. "Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas" (2 Corintios 10:4).
Conozca sus derechos. Sea un vencedor. Usted puede derrotar toda obra de Satanás: "Y ellos le han vencido Por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte" (Apocalipsis 12:11).
Como cristianos, estamos en una guerra muy real contra las fuerzas de iniquidad. Efesios 6:10-18 nos dice cuáles son nuestras armas:
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. < Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.
Jesucristo le ha dado poder y autoridad a usted sobre todo el poder del diablo: "Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios" (Marcos 16:f7).EI nombre de Jesús le pertenece a usted: ¡atrévase a utilizarlo! Eche mano del poder que hay en ese nombre.
Rechace el ataque del diablo sin temor alguno. Los demonios de depresión saben que tienen que someterse a ese "nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra" (Filipenses 2:9, 10).
Reclame el poder de la unción de Dios para disipar el espíritu de tinieblas de Satanás. “... y el yugo se pudrirá a causa de la unción" (Isaías 10:27). ¿Qué significa la unción? Es esa fuerza sobrenatural vigorizadora dentro de uno que hace que la vida llena del Espíritu Santo sea poderosa, eficaz y productiva en el servicio cristiano. ¿Cómo se obtiene? "Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él" (1 Juan 2:27). Si es usted cristiano, ella permanece en usted.
Jesús fue el Ungido cuando caminó por esta tierra. "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor" (Lucas 4:18, 19).
Todos los milagros que Jesús realizó mientras estuvo aquí en la tierra fueron hecho mediante el poder de su unción. "Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él" (Hechos 10:38).
La unción es esa cualidad que nos hace dinámicos para el Señor. Ella hace posible que logremos en nuestra vida resultados como los que obtuvo Cristo. Nos da autoridad para hablar en el nombre de Jesús contra los poderes satánicos, todos los poderes satánicos, y no solamente contra aquellos poderes que causan la depresión.
Hay diversos grados de depresión, que oscilan entre casos moderados de melancolía, hasta los casos serios que requieren tratamiento psiquiátrico. Cualquiera que haya sufrido alguna vez de depresión puede testificar de su fuerza destructiva.
Para lidiar con algo primero tiene usted que reconocer su origen. Satanás es el autor de la depresión. Hoy día es uno de sus instrumentos favoritos para hacer estragos en la mente de los hombres y las mujeres.
Algunos espíritus inmundos, tales como el de la depresión, tratan de oprimirnos con objeto de quebrantar y aplastar nuestro espíritu. Atacan nuestra mente, infundiéndonos temor, dudas e incertidumbre. Causan gran frustración y pueden destruir nuestra salud, nuestra paz mental -y hasta la armonía de nuestro hogar - si no tomamos victoria sobre ellos.
Ya hemos visto que la Biblia nos manda a "[resistir] al diablo, y huirá de [nosotros]" (Santiago 4:7). Niéguese a ser el terreno en el cual Satanás vacía su basura: los desórdenes mentales, las enfermedades de los nervios, o esos espíritus de tinieblas, pesadez y depresión. En vez de eso, estudie usted Mateo 4: 1-11, y vea cómo Jesús utilizó la Palabra de Dios en su lucha contra el diablo. Usted puede hacer lo mismo que El hizo.
El Salmo 92:10 dice: "Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco." La unción del Espíritu Santo es comparada en la Biblia con el aceite. El aceite es un tipo (o "representación verbal") del Espíritu Santo. En el día de Pentecostés los discípulos fueron todos llenos del Espíritu Santo (Hechos 2:4). Posteriormente esos mismos discípulos fueron llenos de nuevo con el Espíritu Santo (Hechos 4:29-31). Al igual que los discípulos, nosotros necesitamos también unciones frescas y ser llenos una y otra vez del Espíritu Santo.
Judas 20 dice: "Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo." La oración ungida y fervorosa en el Espíritu Santo edifica nuestra fe.
"Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas" (1 Juan 2:20). Debemos dar lugar a esa unción, a ese ungimiento que permanece dentro de nosotros, y permitir que el Espíritu Santo nos imparta diariamente el aceite fresco.
¿Cómo podemos vencer la depresión? ¡Es la unción la que rompe el yugo! Podemos mantener la unción y vencer la depresión mediante una intensa vida de comunión con el Señor.
|
|
|
|
|
|
| |
Tu Eres El 64194 visitantes !Gracias X Tu Visita! !Que DIOS Te Bendiga!
|
|
|
|
|